Aportes de la campaña de Junin y Ayacucho al arte de la guerra
Palabras clave:
Pampa de Ayacucho, Condorcunca, ReservaResumen
Con la llegada de Bolívar a Trujillo a principios de 1824, se inició la campaña de Junín y Ayacucho. El Libertador ordenó el reclutamiento de tropas en todo el norte del Perú e impuso contribuciones para equiparlas. Para finales de mayo, las unidades estaban listas para iniciar la campaña. El 2 de agosto, Bolívar pasó revista a sus tropas cerca de Cerro de Pasco, mientras que las tropas realistas se encontraban en Jauja. Canterac, al enterarse de la proximidad de los patriotas, inició su movimiento para interceptarlos. Ambos ejércitos marcharon por lados opuestos del lago Junín y se encontraron en las pampas de los Reyes, donde la victoria fue para las fuerzas patriotas por un verdadero azar. Posteriormente, los realistas derrotados se retiraron hacia Cusco, seguidos por el ejército patriota hasta las orillas del río Apurímac.
Los realistas, reforzados por las tropas del general Valdés procedentes del Alto Perú, iniciaron su ofensiva. Gracias a su mayor movilidad en las marchas, lograron interceptar a los patriotas cerca de Quinua. Además, algunos pueblos mostraban hostilidad hacia los patriotas. Ante estas circunstancias, Sucre decidió librar la batalla en las pampas de Ayacucho.
La batalla comenzó a las 10 de la mañana. Sucre decidió esperar el primer golpe y explotar los errores de los realistas. Su flanco izquierdo resistió la acometida de la División Valdés, que representaba las mejores tropas del virrey. Cuando vio la oportunidad, hizo avanzar su flanco derecho con la División Córdova, que desbarató a los realistas que acababan de bajar de las alturas del Condorcunca. El correcto empleo de sus reservas y la caballería le permitió asegurar una brillante victoria, ganándose el título de Gran Mariscal de Ayacucho.
Referencias
No aplica