La conmemoración del centenario de la Batalla de Ayacucho en Lima (1924)
Resumen
Este artículo analiza la instrumentalización político-ideológica efectuada por el gobierno de Augusto B. Leguía durante la conmemoración del centenario de la Batalla de Ayacucho en diciembre de 1924. A través de un riguroso análisis documental y de prensa de la época, el estudio examina cómo el régimen de la "Patria Nueva" priorizó, suntuosa y estratégicamente, la efeméride ayacuchana por encima del centenario de la proclamación de la independencia en 1921. Se argumenta que Leguía utilizó los festejos no solo para justificar su primera reelección presidencial y consolidar su culto a la persona mediante propaganda iconográfica, sino también para proyectar una Lima modernizada mediante un ambicioso plan de inversión en obras urbanas y monumentos públicos. En el plano internacional, el texto destaca el éxito de la diplomacia peruana al convocar a múltiples misiones diplomáticas y promover un ideario de confraternidad latinoamericana y panamericanista —con los Estados Unidos como aliado estratégico y el aislamiento deliberado de Chile—. Finalmente, se concluye que este hito festivo sirvió como una eficaz cortina de propaganda que legitimó la permanencia en el poder de Leguía frente a sus opositores políticos, camuflando el carácter crecientemente autoritario de su administración.
Referencias
No aplica